sábado, 27 de enero de 2018

ZAQUEO. LA HISTORIA DE UN TRISTE HOMBRE RICO.



ZAQUEO

LA HISTORIA DE UN TRISTE HOMBRE RICO.

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Hubo un hombre muy poco recordado, pero con una muy aleccionadora vida, me refiero a una persona de una pequeña estatura y una gran ambición, Zaqueo se llamaba, es curioso, pero el siempre hacia honor a su nombre. Este personaje en su tiempo buscó trabajar en el negocio más lucrativo de su época, en tiempos de Jesús, hace dos mil años; el cobro de impuestos para el rey. A los que se empleaban en este negocio se les llamaba publicanos; por lo que la experiencia que el pueblo tenía por el cobro excesivo de tributos, hacía que el la palabra publicano se convirtiera en sinónimo de ladrón.

Zaqueo fue muy voluntarioso en su desempeño de cobrar, de modo que llegó a ser jefe de los publicanos y uno de los hombres más ricos. Y así como de la misma manera crecían sus riquezas, decrecía su empatía hacia las personas, por lo cual el mismo tubo una fuerte necesidad de estimación.

Cuando oyó de Jesús, de sus milagros y de su gran fama, experimentó “una nueva ambición“, conocer a ese Jesús tan maravilloso y ser su amigo. Así quedo escrito este encuentro:

... “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.“...

Si Dios dejó esta historia registrada, tuvo que haber sido para mostrarnos su amor y su perdón, y enseñarnos que en nosotros hay una necesidad, no material, que sólo Dios la puede saciar, de modo que podamos ser libres como lo fue Zaqueo, quien pudo con la ayuda de Jesús, sacar de su corazón toda ambición mezquina, todo orgullo, toda discriminación, y aprendió que la única manera de ser feliz es conocer a Jesús.

Tomado del Evangelio según San Lucas 19: 1-10

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