EL ERROR CRONOLÓGICO.
LOS HISTORIADORES YERRAN AL UBICAR EL AÑO PARA EL INICIO DE LAS SETENTA SEMANAS PROFÉTICAS REFERIDAS EN DANIEL, EN EL MOMENTO QUE NEHEMÍAS RECIBE LA ORDEN DE PARTE DE ARTAJERJES, REY DE PERSIA, PARA LEVANTAR EL MURO DE JERUSALÉN.
Este error fue a consecuencia de una mala interpretación de Daniel 9:25 que enseña que la orden se debe aplicar a la restauración de la ciudad propiamente dicha, con la edificación de las murallas de Jerusalén; sin discernir el espíritu de esta profecía que explica, a través de los registros proféticos e históricos, que las setenta semanas no es otra cosa, que el tiempo total determinado en el cual Dios mantendría su pacto con la casa de Israel en Jerusalén, desde su regreso de la deportación a Babilonia, para cumplir dentro de ese tiempo, el plan de salvación de toda la humanidad. (Daniel 9:24).
Y muy importante es que entendamos, que las setenta semanas debían de activarse para la restauración del pacto roto, una vez concluido el castigo a que fueron sometidos por setenta años, como fue profetizado a través de Jeremías (25:12), y cumplido como lo registra 2 Crónicas 36:21-23, que fue lo que Daniel leyó acerca de las desolaciones de Jerusalén por setenta años (Daniel 9), sin que medie un vacio de tiempo entre el fin del castigo y las setenta semanas determinadas.
Lo interesante, es que ya estaba determinado quién daría la orden para activar las setenta semanas, ya que Dios lo había registrado en libro del profeta Isaías, desde donde da el encargo a Ciro sin haber aún nacido, porque de Isaías a Ciro lo separan 200 años, próximamente, cuando Dios dijo por medio de él:
"Que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que quiero, al decir a Jerusalén: serás edificada, y al templo: serás fundado." (Isaías 44:28).
Como podemos leer en este pasaje profético que hemos leído, nos hace comprender, que la orden que había sido decretada por Ciro para la edificación de la casa de Dios, llevaba consigo el peso de la edificación de Jerusalén, igualmente; de manera que la posterior orden de Artajerjes, descendiente de Ciro, no fue más que una orden subsecuente a la primera, la cual fue motivada a solicitud de Nehemías; mientras la primera orden, fue en virtud de un mandato directo de Dios, el cual fue obedecido sin tituveo, a la altura de quien lo demandó, como lo registra 2 de Crónicas 36:22-23, de la siguiente manera:
22 Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo:
23 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba.
La profecía en cuestión, dice en Daniel 9, varios años antes de Ciro:
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén, hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
26 Y después de las sesenta y dos semanas se le quitará la vida al Mesías, más no por sí; ...
De manera que cuando la orden de Ciro sale de su trono, de inmediato se activa las setenta semanas.
Sin duda alguna, la mayoría de los estudiosos del cumplimiento de esta profecía, concordamos en que las setenta semanas se iniciaron en el año 444 antes del nacimiento de Cristo, en el orden de los años del calendario gregoriano.
Este maravilloso cálculo para llegar al año 444 a.C., se obtiene a través del conocimiento de la misma revelación, la cual enseña que al final del cumplimiento de siete semanas, y sesenta y dos semanas, es decir, después de cumplidas sesenta y nueve semanas, al Mesías se le quitaría la vida. Este fue el mensaje que recibió Daniel, el cual habló del advenimiento del Mesías, con una antelación de más de cuatrocientos cincuenta años.
Esta profecía de las setenta semanas para la restauración del pacto de Dios con Israel fue decretada desde el cielo mismo, y traída por un ángel a Daniel, para dejar registrado a todos los hombres, el tiempo que se ha determinado al mundo para su fin donde Dios cumpliría todo su plan de salvacion hasta la segunda venida e Cristo, donde tambien se especifica acerca del tiempo de su primera venida, en el cual habría de manifestarse nuestro Señor, Jesús de Nazaret, quien se convertiría en la referencia histórica universal por excelencia, razón por la cual se dice que Jesús, nuestro Señor, fue el único ser que dividió la historia, aunque los judíos no quieran aún reconocer tal hecho.
Para calcular el año de inició de las setenta semanas, partiremos del hecho de que 69 semanas de años contiene 483 años, una multiplicación de 69 x 7 años cada semana.
A los 483 años se resta los 33 años de la edad que vivió nuestro Señor en la tierra, porque Jesús era como de treinta años cuando inició su ministerio (Lucas 3:23).
A su vez, los evangelios revelan que en el transcurso de su ministerio se celebraron tres festividades de pascua, como podemos ver en Juan; la primera, en el capítulo 2:13, la segunda en el capítulo 6:4, y la tercera se comienza a citar desde Juan 13:1, que termina con su crucifixión. Por lo tanto, la interpretación de los 33 años que vivió, basados en los registros bíblicos es correcta.
Tomar fuentes de referencias ajenas a la Biblia para ubicar el nacimiento de nuestro Señor, es un error, porque el testimonio de Dios en los registros biblicos, es mayor que el de los hombres, por lo cual Pablo dice: "Sea Dios verás, y todo hombre mentiroso." (Romanos 3:4).
Por lo tanto, si con la muerte del Mesías se cumplieron los 483 años que corresponde a sesenta y nueve semanas, se concluye que el Mesías nació en el año 450 de las 70 semanas determinadas, (483 - 33 = 450).
Los años en las 70 semanas son en el orden bíblico o profético, esto significa que son de 360 días; eso implica, que si queremos llegar al conocimiento exacto de la fecha en el tiempo del calendario gregoriano, para saber con exactitud cuándo inició las mismas, lo que se debe hacer es multiplicar, primero, 450 años por 360 días para obtener la cantidad de días en total de las semanas transcurridas hasta el nacimiento de Cristo.
Entonces tenemos que: 450 x 360 = 162.000 días.
Luego, a ese total se debe dividir entre 365,24 días gregorianos y nos llevará año 443, 54 a.C.
Este cálculo incluye 109 días bisiestos a lo largo de esos 450 años, que incluidos a cada año en promedio, es de 0,24 días, equivalente a 6 horas anuales.
Esto significa que a mediados del año 444 a.C., salió la orden de Ciro, rey de Persia para la edificación de la casa de Jehová de los ejércitos, cumpliéndose así la activación de las 70 semanas.
Este conocimiento es la herramienta necesaria para poder descifrar el misterio de la última semana, la cual explicaremos.
Como podemos observar, la profecía en cuestión muestra que la manifestación del Mesías en carne, se desarrolla hacia el extremo del cumplimiento de las sesenta y nueve semanas, y que con su muerte se detiene su avance hacia la ultima semana, a fin de activarla en estos tiempos postreros, sin perder, entiéndase bien, sus caracteristicas fundamentales que la vincula a las sesenta y nueve anteriores.
Lo sorprendente de esta profecía, es que ella reveló el tiempo exacto para la aparición del Mesías, hecho cumplido como fue escrito; que aunado al misterio de cómo se habría de cumplir la última semana, es la razón por la cual todos los que la han leído e indagado en ella, concuerdan en decir que es la profecía más importante, y a su vez, la más compleja de entender, y por consiguiente, constituye la columna vertebral de toda la profecía bíblica; y es así.
Pero, la complejidad no está en la Palabra en sí, sino en el hombre que intenta interpretar la palabra de Dios, carnalmente, sesgados a sus ideas, pensamientos y doctrinas de hombres, es decir, a la lógica humana; sin entender lo Dios nos quiere decir con todo esto, porque la profecía es espiritual y debe ser comprendida espirtualmente, y no amoldar la Palabra a caprichos humanos.
Esta revelación es muy clara, y nos muestra cuál fue la orden que produjo la activación las setenta semanas, que nos conduce al conocimiento del momento exacto para la activación de la septuagésima semana, que es la finalidad de este miaterio, y el gran deseo de Dios de que su pueblo santo lo sepa de una vez, de manera los hijos del Altísimo comprenderán todo el misterio.
La profecía de las setenta semanas, trajo para el mundo, la referencia cronológica, para que podamos reconocer el tiempo que se determinó al mundo, con suma exactitud, en función de la restauración del pscto de Dios con su pueblo judío, que siempre fue casa rebelde a su Dios.
La cúspide de su rebeldía llegó con la muerte de nuestro Salvador, como lo hemos leído en el registro de los evangelios, por tal motivo fueron desechados habiéndose rasgándose el velo del templo de arriba a bajo, como señal que daba a entender que hasta allí Dios mantuvo su pacto en pie con la casa de Israel, consumando el nuevo pacto con todos, judíos y gentiles; de los cuales, Dios por su infinita misericordia, nos ha hecho participes de su reino.
La profecía muestra en el pasaje 9:26 de Daniel, su segundo exilio, destierro o diáspora de los judíos, siendo desalojados de la santa ciudad, Jerusalén.
Ese segundo exilio también quedó registrado por los profetas antiguos, dispuesto entre las profecías de la primera deportación. De manera que al leer, si no se tiene el debido cuidado, no se podrán dar cuenta.
Uno de dos ejemplos del registro del segundo exilio, lo revela Jeremías 25:12, cuando dice:
"Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia, y a aquellas naciones por su maldad, ha dicho Jehová, a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desierto para siempre."
Esta profecía aunque se encuentra registrada en la sentencia sobre Israel donde se determina su deportación a Babilonia por setenta años, no obtante, NO CORRESPONDE al cumplimiento del final de ese mismo castigo, porque sencillamente el imperio babilónico ya no existía cuando los setenta años fueron cumplidos, porque los medos y los persas dominaban en toda la tierra como está registrado en Daniel 5. De modo que esta profecía era de doble cumplimiento, que registró profecías cumplidas en el pasado, y que se repetiría en el futuro, para la apertura es la septuagésima semana con el final segundo y largo castigo de Israel, no por 70 años, sino por 1970 años, como le explicaremos en breve.
Fue en el primer año de Ciro, rey de Persia, que Israel fue liberado como fue determinado. En ese entonces era imposible que esta profecía sobre el rey de Babilonia se cumpliera.
Eso determina, una vez más, el renacimiento simultaneo de la antigua Babilonia y su rey, con el proceso para la confirmacion del pacto de Dios con Israel en los tiempos finales, para que la profecía pueda ser cumplida a satisfacción, y dar inicio a la última o septuagésima semana con el final del segundo exilio impuesto, tal como ocurrió cuando se dio inició a las setenta semanas, que al cumplirse el castigo de los setenta años en Babilonia, trajo automáticamente, el inicio de las setenta semanas determinadas sobre Israel y Jerusalén.
Como todos sabemos, porque es historia reciente, el Estado de Israel se fundó en el año 1948 después del holocausto Nazi, cuando Israel llevaba 1915 años separados de Dios desde que Cristo murió (1948 - 33 = 1915); cuya fundación constituyó el embrión para la futura confirmación para la restauracion del pacto. (Daniel 9:27)
Decimos que sólo era un embrión, debido a que Jerusalén no había sido conquistada por ellos aún, porque la profecía de las setenta semanas están determinada, no solo sobre Israel, sino tambien sobre Jerusalén al mismo tiempo (Daniel 9:24).
Eso nos lleva, pues, al año 1967, con la conquista de Jerusalén en la milagrosa
Guerra de Los Seis Días.
https://youtu.be/eahRwrlBuIw
Entonces, a esta altura del año 1967, veíamos al pueblo de Israel en el proceso de su nuevo nacimiento con el empoderamiento de Jerusalén. Ya para ese año se habían cumplido 1924 años desde que el velo de templo se rasgó (Mateo 27:51). De manera, que viendo el el patrón del cumplimiento de este tiempo determinado sobre Israel y la santa ciudad; entonces fue necesario que tambien abarcase el tiempo completo de este segundo castigo para que pudieran ser de nuevo aceptos al pacto. De manera que todo apuntaba al cumplimiento de un tiempo de castigo de 1970 como medida perfecta, cuyo tiempo tuvo su cumplimiento en el año 2003. (33 + 1970 = 2003).
Ese año estuvo determinado en los registros del profeta Oseas, como año agradable a Dios para con su rebelde pueblo santo. Año en que conseguirían el anhelado perdón, cuando digo:
"Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.
Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.
Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él." (Oseas 5:15-6:1--2).
Por lo que observamos en este pasaje, y a la luz de la realidad de lo que estamos explicando, esta profecía nos muestra, sin duda, la configuración del año 2003 para mostrar el año exacto del perdón y el fin de la separación que se mantuvo por espacio de 1970 años, hasta el año agradable del Señor con la casa de Israel (Lucas 4:19), la cual Jesús, a través de este ministerio, anuncia al mundo el inicio del cumplimiento de la semana profética para su inminente regreso a la tierra, como fue determinado.
Ahora, volvamos al pasaje de Jeremías 25:12, donde nos señala el castigo que recibiría el rey de Babilonia una vez cesara el largo exilio espiritual y físico que recibió Israel.
En el año 2003 el rey de Babilonia depuesto de su poder, no fue otro que Saddam Hussein, sucesor, según él mismo decía y demostraba, del gran rey Nabucodonosor.
Su derrocamiento ocurrió el 19 de marzo, siendo el mismo, el segundo round de la Guerra del Golfo Pérsico, donde fue capturado el 13 de diciembre del 2003.
Ese hecho ubica la confirmación del pacto para la activacion de la septuagésima semana, inmediatamente antes del inicio de esa guerra.
Todo esto ha ocurrido a la vista de la Iglesia de Cristo, pero la Iglesia se encuentra en un gran letargo, dormida en sus falsas doctrinas y enseñanzas que no les permite ver la realidad que tienen ante sus ojos.
Este rey depuesto, Saddam Hussein, no solo es el rey de Babilonia, como la Biblia lo está revelando a la luz de este orden profético que estamos compartiendo, sino que es el mismo anticristo que se ha venido manifestando súbitamente.
Todos sabemos que fue senteciado en jucio y ejecutado el 30 de diciembre del 2006; pero la mayoría desconoce varias cosas, como el hecho de que lo ejecutaron después de transcurridos TRES AÑOS Y MEDIO de haberse iniciado la semana del pacto, a la edad profética de 70 años. Y el día de su ejecucion coincidió con la Fiesta del Sacrificio del Cordero que celebran anualmente los musulmanes, en conmemoración al sacrificio frustrado de Ismael para, en su lugar, sacrificar un cordero enredado en un zarzal, como indica también su tradición, el Aid al-Adha. E igualmente desconocen que ya resucitó, subiendo su alma del abismo como fue indicado en las profecías.
VÍDEO DE SADDAM VISTO EN PÚBLICO DÍAS DESPUÉS DE HABER SIDO EJECUTADO:
https://m.youtube.com/watch?v=plI_hNZeEiM
Todo esto que vivió el rey de Babilonia, se conoce en el libro del Apocalipsis 13, como la herida de espada de la bestia, en directa alusión a la profecía contra el Rey de Babilonia en Jeremías 50:35-44, Donde Dios habla de la
La Guerra del Golfo Pérsico del año 1991, profecía sobre Babilonia que había quedado pendiente desde que dejó de existir 500 años antes de Cristo.
MISTERIO DEL NÚMERO DE LA BESTIA, EN LA PERSONA DE SADDAM HUSSEIN.
El misterio del número de la bestia desnuda y aclara el engranaje profético donde vemos todos los elementos de la profecía en un acoplamiento armonioso de su cumplimiento; y es el sello de la perfección del plan de Dios en el tiempo que se determinó. Y ES LA HERRAMIENTA DE CONVENCIMIENTO PARA QUE LOS HOMBRES PALPEN LO SERIO DEL ASUNTO QUE SE APROXIMA.
El pasaje de Apocalipsis que habla del misterio de número de la bestia se encuentra el capítulo 13, versículos del 16 al 18. (Reina-Valera 1960).
La profecía ordena y estimula a que hagamos un cálculo matemático, cuando dice:
"Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis." (Apocalipsis 13:18).
Para hacer un cálculo matemático se necesita más de un número, de los cuales la profecía en cuestión ofrece uno, seiscientos sesenta y seis (666); mas a su vez, la profecia muestra como conseguir un segundo dato, cuando revela en el verso anterior, que en su nombre hay un número.
De manera que debemos sacar del nombre Saddam, un número.
Para lograr eso, debemos usar un criterio lógico, ¿Pero, cómo así?
Saddam se escribe de muchas maneras de acuerdo a la lengua que lo maneje, entonces necesitamos una lengua común para todos los idiomas, y no hay mejor elección que escoger para todas las lenguas, el griego; primero porque es la lengua original de libro del Apocalipsis; y segundo, porque esa lengua ofrece números en su abecedario,
Ahora, ¿Cómo podemos traducir ese nombre en griego?
Bueno, en el año 1990 cuando hice, por primera vez, esta investigación, me dirigí a la embajada de Grecia en Caracas, pero ahora tenemos la Web, vamos al traductor Google, configuramos español-griego, colocamos el nombre de Saddam y recibiremos la tradución requerida. Eso es todo.
Igual para hallar la tabla de los equivalentes numérico del alfabeto griego, vaya a Google, y coloque en el buscador equivalentes numérico en griego. IMÁGENES, y verá diferentes tablas, y por allí se guía.
El nombre de Saddam se escribe así:
ΣΑΝΤΆΜ, σαντάμ
Σ = 200
Α = 1
Ν= 50
Τ =300
Α = 1
Μ = 40
Al sumar todos los valores, obtendremos que el número de su nombre es 592.
Esto quiere decir que el planteamiento representa la resolución de una ecuación simple para obtener un resultado; a + b = c, donde "a" es el número de su nombre; "b" el numero desconocido de la bestia, y "c" es 666.
Donde "b" es la diferencia de "c" menos "a".
La diferencia de 666 - 592 es 74
Entonces 74 es el número de la bestia.
La profecía afirma que en este número hay sabiduría o se puede hallar más profundidad del conocimiento.
Se deja ver claramente que el número está relacionado con su edad, de hecho, el halló su muerte a los 70 años, a la mitad de la confimacion del pacto, eso fue en diciembre del 2006. Ahora sólo le resta por consumir los 42 meses, que se cumplen después de la mitad de la semana de la fiesta solemne de los tabernáculos, segunda parte del cumplimiento de la misterio semana 70, que explicaremos en detalle.
Es sorprendente ver como al aplicar correctamente este número 74 desde su nacimiento, cuya fecha fue el 28 de abril de 1937. Nos lleva perfectamente al día 5 de abril de año 2010.
Esta fecha obtenida, en el calendario hebreo corresponde nada más y nada menos que el 21 del mes de Nisan del año 5770, último día de la Pascua de Dios referida en Éxodo 12:18 y Levítico 23:4-6. Es decir, que las setenta semanas determinadas sobre Israel y Jerusalén, teminarían allí, en el año 5770, para la confirmación del pacto con Israel por la semana pendiente. (Daniel 9:27).
Ahora, veremos como esos 74 años se proyectan desde el nacimiento de Saddam.
Lo que debemos hacer es llevar a días los 74 años en base a años de 360 días, como siempre hemos hecho, porque se trata de años proféticos o bíblicos.
74 x 360 = 26.640 días.
Al hacer la proyección, día a día, llegamos a los resultados ya descritos; trataré de demostrárselo brevemente.
Hay 247 días a partir del 28 de abril de 1937 hasta el 31 de diciembre de ese año.
1937.............................................................247
Desde el 31/12/37 hasta el
31/12/2009 contiene 72 años
Que por 365 días, son .. ..............26.280
Días bisiestos a partir de su
Nacimiento 1940-1944-1948
1952-1956-1960-1964-1968
1972-1976-1980-1984-1988
1992-1996-2000-2004-2008..................18
Desde 31/12/2009 al 5 de abril
Del 2010........................................................95
Total de días. ......................................26.640
Dios nos está invitando con todo esto, a creer en su plan de salvación y a que comprendan que todo sus designios están determinados, y le mundo y todo lo que hay en él, tiene su límite establecido por Dios.
Dios es el que todo lo controla. Lo único que Dios decidió no controlar, es nuestra voluntad de rendirnos a sus pies. Es nuestra decisión.
Ahora bien, restándole los siete años de la última semana al año 2010, nos lleva al año 2003. Entonces, esto corrobora que el cumplimiento de sus palabras es extraodinariamente perfecto.
Veamos esto, conociendo el número de días de la septuagésima semana, podemos proyectarla para saber el día exacto que inició. El resultado te sorprenderá. Te lo aseguro.
La semana, básicamente contiene 2520 días, que se obtiene multiplicando 7 por 360 días.
A la mitad de la semana se cumplen 1260 días, es en este momento que enseña la profecía que sería quitado o cesaría el continuo sacrificio (Daniel 9:27)
Más a esos 2520 días de la semana Dios le añadió 75 dias más, lo cual aumenta a 2595 días en total.
Esos días añadidos los encontramos en Daniel 12:11-12, cuando Dios dice:
"Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.
Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días."
Esto significa, que de la mitad hacia adelante se le agregó 30 días para llegar a los 1290 días, donde se produce la abominación desoladora, el cual es la presencia del anticristo sentado en el templo en Jerusalen. Luego, Dios continúa agregando 45 días más hasta alcanzar los 1335 días desde la mitad de la semana; hasta allí llega el tiempo determinado de las setenta semanas; Cristo regresará inmediatamente después de ese día, el día y la hora que nadie sabe, ni los ángeles del cielo, ni el mismo Hijo de Dios. Sólo el Padre.
Si hacemos la proyección de la semana, cuyos días han de terminar el 5 de abril del 2010, nos lleva al 26 de febrero del año 2003. Aquí llegamos al día en el cual Dios confirmó su pacto con su pueblo por amor a sus padres.
Fue, pues, inmediatamente después de esta confirmación del pacto, que Saddam fue castigado y depuesto del poder. Todo esto es historia reciente. Dios me dio el privilegio de ser testigo presencial de todo este desarrollo de toda su profecía, desde la herida de espada de la bestia desde el año 1990. Tambien me ha hecho ser testigo presencial del momento de la confirmacion del pacto de Dios, del cual testifico hasta el día de hoy que inició el 26 de febrero del 2003.
Hagamos la proyeccion:
Fíjense, desde el 5 de abril del 2003 al 5 de abril del año 2010 cubren siete años, que multiplicados por 365 días, dan 2555 días.
Ahora, echemos hacía tras:
Abril ...............5 días
marzo .........31 días
Febrero. ........2 días
5 + 31 + 2 = .....................................38 días,
Días bisiestos (2004 y 2008)........2 días
Entonces, tenemos:
2555 + 38 + 2 = 2595 días.
Esa fecha 26 de febrero del 2003 está registrada en el libro de Hageo 1:15, especialmente escogida para la reedificación la de la casa de Jehová, ya que en el calendario hebreo la misma corresponde al día 24 del mes sexto (mes 12 del pacto) del año 5763;
Dios para dejarnos la fecha futura de la confirmación del pacto por otra semana (Daniel 9:27) recreó la suspensión y reactivación de la obra de la casa de Dios, registrado en Esdras 4 y 5, a fin de poder incluir en los libros antiguos, la fecha determinada en los sucesos de aquel entonces para nuestro conocimiento.
La semana comprendida desde el 26 de febrero del 2003 al 5 de abril del 2010 corresponde a la Pascua, o la confirmación de pacto, que confirma que Cristo sin duda alguna regresará, inmediatamente después de cumplidos los días determinados (Mateo 24: 29).
Y la semana compredida desde la aparición de la última luna de sangre de la tétrada 2014-2015, el 28 de septiembre del 2015, en el inicio de la fiesta solemne de los tabernáculos (15 de Tishrie del año 5776), hasta el 5 de noviembre del 2022 corresponde a la Fiesta de los tabernáculos por siete años, con la misma cantidad de días que la semana de la Pascua.
De manera que la septuagésima semana es de doble cumplimiento. Y las tétradas de lunas de sangre mostraban su particularidad y su aparición.
Las tétradas de lunas de sangre, fueron reactivadas en el año 1948, con la fundacion del Estado de Israel, despues de 456 años de la última manifestada en el 1493-1494; mostrándose en los años 1949-1950, Ellas representaron la señal que mostraba la próxima manifestación de la septuagésima semana, que confirmaba el pacto suspendido, y esa era la fundamental razón por la cual todas ellas aparecían exclusivamente a principio de las fiestas de la pascua y de los tabernáculos en cada uno de esos años. Siendo pues un fenomeno extraordinariamente significativo , porque las tétradas mostraron el ciclo anual de las festividades del pacto. (Levítico 23)
Cuando Israel conquistó a Jerusalén Dios volvió a mostrar la señal, con sus tétradas de 1967-1968.
Y la final tétrada, 2014-2015, se presentó para indicar que con su última luna, se activaban los últimos siete años que le restan al mundo para el retorno de Cristo o fin del mundo, para la salvacion de los que le obedecen y la perdición de todos los hombre que no se sujetan a él.
No alargaré más la enseñanza aunque hay muchas cosas que quedan por decir.
Han podido observar la seriedad del conocimiento, y las evidencias de lo que no tiene ninguna excusa, Dios está demandando a los hombres que se arrepientan de sus malos caminos y se vuelvan a Dios.
Compartan la enseñanza, ayuden a anunciar al mundo que el tiempo se agotó. Ya no pierdan el tiempo buscando las cosas vanas, porque ya sabes que todo viene a su fin.
Dios nos ordena en su Palabra que organicemos sus profecías como él lo hizo desde un principio; y anunciemos y proclamemos este mensaje (Isaías 44:6-8), lo cual vengo haciendo desde un principio, desde 1990, con la publicación de un primer libro que titulé, El Orden de las Cosas; después escribí en el año 2000, un segundo libro el cual titulé: Revelando Los Misterios del Apocalipsis.
De modo, que he hecho mi parte, mi responsabilidad; pero este mensaje debe trascender fronteras y llegar al último rincón de la tierra. Está de parte de cada uno para que esto se extienda. Ya tenemos el mandato de Dios, hagamos cada uno lo que nos corresponda hacer.
Los dejo con estas palabras:
"Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios,
No sea que os despedace, y no haya quien os libre.
El que sacrifica alabanza me honrará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios." (Salmos 50:22-23).
#EscogidosParaVencer.