sábado, 28 de marzo de 2020



EL CUMPLIMIENTO LA SEPTUAGÉSIMA SEMANA.
(PARTE 3)
■INTRODUCCIÓN:
Venimos compartiendo las revelaciones del tiempo determinado por Dios, para la conclusión del plan de redención de la humanidad, con evidencias contundentes de su cumplimiento, como lo hemos visto. Comprendiendo, que las setenta semanas determinadas sobre el pueblo santo de Israel y la santa cuidad, Jerusalén, corresponden a la restauración del primer pacto (pacto de Dios con Israel). De igual modo, también venimos compartiendo las revelaciones de la procedencia, identificación y manifestación del anticristo, basado estrictamente en las revelaciones bíblicas; que demuestran, señalan y confirman, dichas revelaciones; por lo tanto, estamos llegando al momento en que estos dos cumplimientos proféticos, comienzan a armonizar; como fue el caso de el cese del castigo que recibió Israel por 1970 años, por la muerte del Mesías, que concluyeron el 26 de febrero del 2003. Donde a Saddam Hussein, después de terminado el castigo a los judíos, inmediatamente sobrevino el castigo a él, debido a que una profecía, anunciada por medio del profeta Jeremías, lo sentenció; la cual dice:
“Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, ha dicho Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre.” (Jeremías 25:12).
De manera que la primera parte de esta profecía fue ya cumplida, la cual condujo a la bestia a su estocada final de su herida de espada y mortal (Apocalipsis 13:3, 12 y 14), que se inició en el año 1991 con la Guerra de Golfo Pérsico, registrada en el libro del profeta Jeremías 50:35-46, y terminó con su ejecución tres años después de su captura, el día de la fiesta musulmana de sacrificio del cordero (Eid Al-Adha), el 30 de diciembre del 2006, es decir, a la mitad de la semana de la pascua, de la septuagésima semana de la restauración del pacto de Dios con su bendito pueblo, Israel; cuyo ciclo terminará con la semana de la fiesta solemne de los tabernáculos, que inició el 28 de septiembre del 2015, 15 de mes séptimo (Tishréi) del año 5776 (Levítico 23:34), inicio de dicha fiesta solemne para ese año, cuya señal la marcó, la última luna de sangre del fenómeno de las tétradas de lunas de sangre. De modo que las evidencias que estamos mostrando no tienen excusa. No es casualidad que todo armonice.
INVASIÓN DE BABILONIA (IRAQ) EN EL 2003, hacer clic en la siguiente dirección para leer evidencia histórica.
Para aquellos que están entrando por primera vez a leer de estas revelaciones que estamos compartiendo, le sugerimos ir a las anteriores publicaciones, ingresando a través del siguiente enlace:
■LA SEPTUAGÉSIMA SEMANA DE LA CONFIRMACIÓN DEL PACTO DE DIOS CON ISRAEL Y LA SANTA CIUDAD.
Como lo hemos venido observando, por las evidencias mostradas; la septuagésima semana es el cumplimiento del ciclo festivo anual del pacto que Dios estableció con la casa de Israel, registradas en Éxodo 12, Levítico 23, Deuteronomio 16; cuyo cumplimiento como ya lo hemos dicho, comenzó el 26 de febrero del 2003 y terminará después de cumplida la fiesta de los tabernáculos (Sucot), el Shabbat 11 de Jhesván del año 5783, o Sábado, 5 de noviembre del 2022, simbolizando ese último día, la entrada a la eternidad, que se cumplirá a los 1335 días desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio en el altar del templo (Daniel 12:11-12). Estos son los elementos a examinar de la septuagésima semana.
Es decir, que no son únicamente siete años, sino que el siglo festivo se ha de cumplir en un lapso de veintiún años. Para cubrir ambas fiestas, y abrazar ambos pactos; el primer pacto, hacia Israel (la pascua); y el segundo pacto, la nueva alianza, para crear la reconciliación de ambos pueblos, judíos y gentiles; donde se edificará el templo de piedra en Jerusalén, y el templo espiritual, que es su iglesia, en un solo cuerpo de Cristo (el Sucot), donde ya no habrá divisiones de ningún tipo entre hermanos, sino que seremos UNO en Dios, como es Su divina voluntad. Este es el gran misterio de la septuagésima semana.
De manera, pues, que el año 2003, es la ubicación perfecta del tiempo, donde inicia la septuagésima semana, para la confirmación de pacto de Dios con Israel, SEMANA DE LA PASCUA JUDÍA, aunque ellos lo ignoran; por eso Dios ha constituido a la iglesia, en la luz para Israel. La menorah o candelabro de siete lámparas, dentro del templo de Dios en Jerusalén, simbolizó a la Iglesia que alumbrará a Israel para que puedan andar en la luz, en esta etapa final donde ellos fueron perdonados, reconciliados e reinjertados en el buen olivo (Romanos 11:11-36); por eso Dios nos dijo que nosotros somos la luz del mundo, y si somos la luz del mundo, ¿Cuánto más seremos la luz para Israel?, y se extiende hasta el 21 de Nisán del año 5770, año perfecto, que corresponde al 5 de abril del 2010, último día de la pascua judía para ese año (Éxodo 12:18).
Esta fecha, 26 de febrero del año 2003, quedó registrada en el libro del profeta Hageo cuando se inició la reedificación del segundo templo (Hageo 1:15, Esdras 5:1-2). De tal modo, que Dios fijó la fecha del inicio de la restauración de Su pacto para iniciar la septuagésima semana desde los tiempos antiguos; es decir, que los sucesos de la reedificación del segundo templo serían sombra o modelo para el tercer templo, con el fin de activar el pacto suspendido como ocurrió desde un principio, donde el templo es el vínculo del pacto. Les pido que lean las citas bíblicas que hemos mencionado, para que puedan comprender lo que compartiremos a continuación. Debido a que no queremos, transcribir los pasajes bíblicos, para no hacer muy extensa las explicaciones y el orden profético.
Veamos cómo podemos visualizar la fecha:
La reactivación de la obra del segundo templo se inicio el día 24 del mes sexto del segundo año de Darío, rey de los persas (Hageo 1:15); lo curioso es, que el 26 de febrero del 2003 corresponde al 24 del mes de Adar I del año 5763, o 24 del mes sexto del año 5763. Lea bien, lo que le indicamos. Adar es el mes décimo segundo (12avo mes) del pacto de Dios con Israel, pacto, como bien sabemos, se encontraba suspendido hasta el 26-02-2003. De manera, que como el pacto no existe, la referencia a tomar, es el inicio del año 5763, donde el mes de Adar, es el mes sexto, como lo veremos a continuación, para que no quede duda alguna.
La siguiente dirección es un calendario interactivo hebreo, donde haciendo clic encima de él, podrá revisar toda esta información.
■CONOCIMIENTO DEL CALENDARIO HEBREO.
El primer mes que Dios le determinó al pueblo de Israel estando aún en Egipto, fue el mes de Abib o Nisán, entre los meses de marzo y abril del calendario gregoriano.
"Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:
Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año." (Éxodo 12:1-2)
"Guardarás el mes de Abib, y harás pascua a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto,"... (Deuteronomio 16:1).
Esto hace evidente que los judíos en época de Moisés, estando en Egipto, tenían un orden diferente de los meses, por lo cual Dios, en virtud del pacto que habría de celebrar con ellos, se lo cambia y le establece un nuevo primer mes, como lo hemos visto.
Así fue que su antiguo primer mes, pasó a ser el mes séptimo (Tishrei) que corresponde al mes del Año Nuevo; por lo cual, para los aspectos civiles, el mes séptimo quedó como primer mes; mas para el culto a Dios el primer mes es Nisán o Abib.
Los judíos continuaron llamando a los meses por el orden establecido en la ley, a pesar que el pacto estuvo inhabilitado por causa del Nuevo Pacto, durante 1970 años desde la muerte de Cristo (Daniel 9:26), hasta el 26 de febrero del 2003.
En tal sentido, Dios señaló al mes de Adar como mes sexto, por la no existencia del pacto.
Los meses del calendario hebreo pueden nombrarse por su orden numérico o por su nombre, a partir del mes de Abib o Nisán.
De este modo tenemos:
●1er mes Nisán
●2do mes Iyar
●3er mes Siván
●4to mes Tammuz
●5to mes Av
●6to mes Elul
●7mo mes Tishrei
●8vo mes Jeshvan
●9no mes Kislev
●10mo mes Tevet
●11vo mes Shevat
●12vo mes Adar
Como se pueden dar cuenta, la fecha 24 del mes sexto registrada en Hageo es un meticuloso y delicado detalle de Dios, para el reconocimiento del restablecimiento del pacto suspendido, del mismo modo, que lo fue el suceso histórico que conllevó a la reanudación de la obra del segundo templo, después de 42 años de su paralización.
A tal efecto, la fecha es contentiva de una doble aplicación; la primera, histórica; ya que revela que en el mes de Elul se inició la reedificación del segundo templo; y profética, porque la misma permite una segunda interpretación, para reconocer el inicio de la confirmación del pacto de Dios con su pueblo Israel en su restauración futura, conocida por el apóstol Pablo, cuyo misterio fue revelado en su carta a los Romanos, 11:25 al 36.
Como también los judíos que habían creído en tiempos de Jesús, reconocían que Israel en el futuro sería, nuevamente, restaurado a consecuencia del nuevo pacto, como está escrito:
"Entonces, los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino de Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad;"...(Hechos 1:6-7)
Como también lo afirmó el apóstol Pedro en su discurso (Hechos 3:19-21), cuando dijo:
"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;
a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo."
Pero, ¿por qué no se dio este entendimiento desde un principio?
Porque Dios cerró y selló estas profecías hasta los últimos tiempos, a fin exponer la revelación al final, y detonar con ello, el evangelio del reino que se predicará en este tiempo postrero, como se le dijo al profeta Daniel:
"Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas?
El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin." (Daniel 12:8-9).
De manera que, el descubrimiento de todas estas sorprendentes evidencias mostradas, corrobora que estamos en el fin de los tiempos; y ahora Dios demanda su ordenamiento, su proclamación y su difusión, para que estas cosas dichas desde la antigüedad, salgan a la luz, como lo dijo a través del profeta Isaías, cuando dijo:
"Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno."
(Isaías 44:6-8)
El 24 del mes sexto, unido a todos los demás argumentos expuestos desde el principio, demuestra que Dios intencionalmente nos dejó Su fecha registrada, para que nosotros pudiéramos reconocer en momento de la restauración del pacto con Israel; para que una vez confirmado, su pueblo pudiera comprender que había entrado en su ordenamiento establecido para dicha restauración, cuyo primer mes inmediato, es Abib, mes de inicio del pacto, como ya lo hemos visto en las citas antes mencionadas.
Y con esto quiero destacar el craso error que han cometido los detractores, que oponiéndose a la versión de la Biblia Reina-Valera 1960, crearon otras versiones donde se atrevieron a cambiar detalles como éste, sustituyendo, mes sexto por su nombre: Elul; creando, de este modo, la imposibilidad de una segunda aplicación, como fue el deseo de Dios. Pero no satisfecho con esto, otros lo han cambiado por el mes de agosto, sin considerar las advertencias de Jesús en cuanto a los detalles muy pequeños, como una jota o una tilde de la ley o los profetas, que al ser cambiados o ignorados, recibirían su justa retribución. Leamos lo que Jesús dijo:
"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos." (Mateo 5:17-22)
Somos testigos ante Dios, de la verdad; por lo cual sabemos que estas personas creyéndose sabias, han quebrantado la palabra de Dios.
Pero, esto solo es la punta del iceberg de las engañosas traducciones en las que incurrieron.
Y dura cosa es caer en las manos del Dios vivo.
Entonces, la fecha 24 del mes sexto relacionada con el inicio de la reedificación del templo de Dios, indicó que el 26 de febrero del 2003, fue la confirmación del pacto de Dios con Israel, su pueblo, en su segundo exilio; por lo tanto, no debe quedar la menor duda de esto, después de tanta perfección.
Mas, Dios mostró ese día su testimonio en Jerusalén, trayendo sobre ella, una inusual tormenta de nieve; dejando un manto blanco de 20 centímetro de espesor.
Esta señal está en concordancia con las palabras de Dios, dicha por medio de Isaías, cuando dijo:
"Estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana." (Isaías 1:18).
En lo sucesivo vamos a examinar como es la semana, según lo indica la profecía concerniente a la misma, que se encuentra en Daniel 9:27, y veremos qué elementos proféticos contiene.
■LOS DÍAS DE LA SEPTUAGÉSIMA SEMANA.
Entre el 26 de febrero del 2003, hasta el 5 de abril del 2010, hay contenido 2.595 días de la septuagésima semana. Que son calculados a razón de años bíblicos o proféticos de 360 días, con meses de 30 días, para un total en 7 años de 2.520 días; a los cuales, les fueron añadidos 75 días más; es decir, la septuagésima semana muestra (Daniel 9:27) que a la mitad de su período se hará césar el sacrificio y la ofrenda, estamos hablando de que de los 2.520 días que contiene la semana, la mitad, corresponde a 1.260 días, en ese momento cesan los sacrificios en el altar del templo. Es, pues, desde este punto que viene la aplicación de los versículos 11 y 12 de Daniel 12, que le añade 75 días adicionales, cuando dijo:
"Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.
Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días."
¿Lo pueden ver?
1.260 + (1.260 +75) = 2.595, es decir, 1.260+1335=2.595.
Como lo hemos dicho, la proyección de estos días de la septuagésima semana, aplicados desde el 26 de febrero del 2003, nos lleva al día exacto, 21 de Nisán del año 5770. Esto es otra confirmación más de que estamos en lo cierto; porque como bien lo saben, el 21 del mes de Nisán o Abib, es el último día de la pascua hebrea.
Entonces, qué está diciéndonos Dios con todo esto; nos está diciendo que ciertamente regresará como lo prometió.
En este período no se suspende el continuo sacrificio, porque esta primera etapa de la septuagésima semana, no corresponde a ese momento, sino a la confirmación de pacto de Dios con Israel, como dice la profecía, cuando dice: “Y por semana confirmará el pacto con muchos”… Lo cual cumplió al pie de la letra. Sin que el mundo, ni los mismos judíos se apercibieran.
El esquema que Dios nos muestra a través de sus fechas proféticas, nos ha servido para identificarla, donde incluye la fecha para el comienzo de la visión de las 2300 tardes y mañanas (Daniel 8:13-14), para definirla y la podamos ver a través de sus fecha, de inicio.
Veamos:
Todas las fechas registradas en el libro de Hageo, son proféticas; y corresponden al cumplimiento de septuagésima semana, como la del 24 del mes noveno del segundo año de Darío, indicada en siete oportunidades en el capítulo 2, del 10 al 23; que corresponde al inicio de la visión de las 2.300 tardes y mañanas.
■COMIENZO DE LA VISIÓN DE LAS 2300 TARDES Y MAÑANAS
"Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora, entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?
Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado."..."La visión de las tardes y mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días." (Daniel 8:13-14, 26).
La profecía muestra que activada la semana con el inicio de la confirmación del pacto, deberá transcurrir 295 días, para que se inicien las 2.300 tardes y mañana, lo cual completa los 2595 días que ella contiene en total.
Entonces, proyectamos los 295 días iniciales de la semana; desde el 26 de febrero del 2003, y nos llevará al día 18 de diciembre del 2003, cubriendo los 295 días, lo que significa que las 2.300 tardes y mañanas inician el 19 de diciembre del 2003; este día 19 corresponde al 24 de Kislev (mes noveno) del año 5.764. Esto es una prueba más, y contundente que esta es la semana de la confirmación del pacto o la semana de pascua de siete años, que culminó el 05 de abril del 2010 o 21 de Nisán del 5.770 (Éxodo 12:18).
Esta semana de la pascua recrea lo que ocurre en lo espiritual, y eso es, que el tercer templo inicio su construcción el 26 de febrero del 2003, sus cimientos fueron puesto ese día; de manera que los sacrificio iniciaron cumplidos los primeros 295 días.
La pregunta hecha a los sacerdotes, ese día, en la profecía de (Hageo 2:10-12) muestra los sacrificios. Y la pregunta sólo es una aclaración acerca de la ley, que implica que lo santificado de ningún modo ha de santificar lo que toque; pero por otro lado un inmundo hace inmundo lo que toque; de manera que para iniciar el pacto de Dios con Israel, no podía intervenir la mano humana para poner los cimientos del templo, para el pacto; porque hasta el 24 del mes sexto del año 5.763, estaban inmundo todavía. Entonces tenía que intervenir la providencia divina para colocar los cimientos del templo; y tal cosa ocurrió el 26 de febrero del 2003.
Luego hace una advertencia a los judíos, diciendo:
"Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, antes que pongan piedra sobre piedra en el templo de Jehová... (Hageo 2:15).
Aquí comprendemos que Dios se refiere al tercer templo. Entonces, parado en el día 24 del noveno mes del año 5764, 19 de diciembre del 2003; vuelve a decir:
"Meditad, pues, en vuestro corazón desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová, Meditad, pues, en vuestro corazón." (Hageo 2:18).
Aquí Dios hace referencia al día que se echó el cimiento del templo, confirmando que sólo bastó un día para lograrlo; lo que para los hombres pudiera abarcar varias semanas o meses, sin embargo, en este caso, fue echado en un día ¿Quién podría explicar eso?
La explicación es que ese día fue el 24 del mes sexto del año 5763, no hay ninguna otra explicación.
Dios confirma aquí, que el día 26 de febrero del 2003, Él mismo puso los cimientos del templo; es un hecho espiritualmente comprobado, como lo hemos visto en Su palabra. Eso representa la confirmación del pacto.
Mis hermanos amados, nos hemos extendido, bastante, explicando detalles que conciernen a las profecías de esta semana, esperamos que puedan discernir lo que estamos explicando, les pedimos que comprueben las evidencias y cálculos indicados.
En la próxima entrega, continuaremos este tema, donde comenzaremos a estudiar las revelaciones que hacen fusionar, en función del tiempo determinado, la manifestación del anticristo con la septuagésima semana de la restauración del pacto de Dios con Israel.
Dios me los bendiga ricamente.

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