APOCALIPSIS. ÚLTIMAS SEÑALES
TERCERA PARTE.
EL MISTERIO DE LA BESTIA, SU NÚMERO; Y SU RELACIÓN CON LA RESTAURACIÓN DEL PACTO DE DIOS CON ISRAEL.
Aquí se encuentran escritas las razones, que permitirán tener la certeza de que el mundo ha llegado a su fin, por la soberana y santa voluntad de Dios.
Lo que compartiré, no corresponde a las trilladas explicaciones de las señales de principio de dolores; como desastres naturales, pestes, hambres, guerras, descomposición social, etc. (Mateo 24:6-8).
Dios quiere estremecer nuestras vidas, haciéndonos comprender que absolutamente todo lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá; obedece a un meticuloso plan, ya determinado y revelado a los hombres de buena voluntad, a través de Su bendita palabra, la Biblia; con días y fechas registradas en Ella, para que despertemos a esta realidad, que sin duda, te hará comprender que Dios sí existe, y está extremadamente interesado en salvarnos, para llevarnos a la vida eterna.
La vía por la cual, Dios ha permitido llegar al conocimiento inicial del día exacto de LA CONFIRMACIÓN DE LA RESTAURACIÓN DEL PACTO DE DIOS CON ISRAEL, fue mediante el conocimiento del NÚMERO DE LA BESTIA. Lo que implica, conocer la identidad del anticristo, conforme a las profecías que hablaron de su manifestación y ubicación.
De manera que la bestia sólo puede proceder del imperio babilónico. La bestia que era no es, y será. (Apocalipsis 17:8).
Todo aquel que quiera identificar a la bestia, deberá satisfacer las exigencias que demandan las profecías, cuyos antecedentes sólo se encuentran registrados en el pasado bíblico.
De tal modo, que las revelaciones dadas a Juan, en el capítulo 13 del Apocalipsis, enseñan que la bestia que subía del mar, era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león (versículos del 1 al 2). Siendo esto, una clara referencia a las bestias del pasado, las cuales están reseñadas en la visión de Daniel, capítulo 7, cuando se hizo mención de ellas; donde el mar simboliza el mundo antiguo donde existieron aquellos imperios: Asia, África y Europa).
Ellas fueron:
1.-El león, Babilonia;
2.-El oso, Media y Persia;
3.-El leopardo, Grecia;
4.-La bestia espantosa y terrible y en gran manera fuerte, Roma.
Es en este momento, teniendo identificadas a las bestias de pasado, que debemos aplicar la expresión profética que enseña que "la bestia era y no es, y será."
Colocando al apóstol Juan, en el presente de esta expresión, por ser él, quien la recibió.
Entonces, tenemos que en el pasado de Juan están identificados: El Imperio babilónico, el imperio medo-persa y el imperio griego; es decir, que la bestia ha de surgir de estos tres imperios del pasado de Juan; descartando a Roma "ipso facto", cuando afirma que "no es" el imperio que gobierna en el presente de Juan. Por lo cual será uno de los tres imperios del pasado del apóstol.
De estos tres imperios mencionados por la profecía, sólo de Babilonia está nutrido todo el Antiguo Testamento, con profecías alusivas al anticristo, desde Babel en el Génesis, Isaías 14, Jeremías 50-51; Ezequiel 38-39, donde afirma que Gog (la bestia) habita en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal.
Magog, Mesec, y Tubal son los nietos de Noé (Génesis 10:2) que habitaron en las cercanías del monte Ararat, ubicada al norte de Irak, actual hija de Babilonia (Jeremías 50:42)
Daniel 8:9 ubica al anticristo al oriente de la tierra gloriosa (Jerusalén).
Dios habló por medio del profeta Habacuc, acerca de la visión de la crueldad del anticristo que procede de Babilonia (los caldeos) con sus mercenarios que matarán y destruirán al final de los tiempos. Donde concluye, diciendo: "Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, declárala en tablas para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se presura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará." (Habacuc 2:1-3)
En Apocalipsis 17:7-11 se identifica a la persona del anticristo, cuando dice:
"Y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo."
Teniendo en cuenta el presente de Juan, tenemos que estos cinco reyes caídos, fueron:
1-)Nabucodonodor, Babilonia
2-)Darío, Media
3-)Ciro, El Grande. Persia
4-)Alejandro Magno, Grecia.
5-) Augusto césar, Roma
Todas estas cinco cabezas de imperios, habían muerto para el presente de Juan; esto significa, que las otras dos cabezas eran del futuro de Juan.
6-)"Uno es", indica, como ya lo hemos visto, a uno de los cinco reyes caído, como el imperio origen de la bestia; creando aquí, una posición reservada.
7-) "El otro aún no ha venido", indica que, hasta el presente de Juan, este rey mencionado, que representa a la séptima cabeza; es un imperio que no había existido jamás; pero cuando hiciera su manifestación o aparición en el mundo, sería necesario que durara breve tiempo.
Tal cosa ocurrió, como fue profetizado; la séptima cabeza representa al imperio alemán de Adolf Hitler. (1932-1945) que duró 13 años. Destruyendo a más de seis millones de judíos en toda Europa, por eso fue necesario que durara breve tiempo, si no, quizás hubiese aniquilado a toda la raza judía. Este rey vino de forma especial, para cerrar el tiempo de castigo para Israel, el tiempo de angustia para Jacob. (Jeremías 30:7).
8-) "la bestia que era y no es, es también el octavo, y es de entre los siete, y va a la perdición."
El único rey, después de Hitler, que subirá del abismo (del lugar de los muertos) y pertece a los reyes del pasado, no es otro que: Saddam Hussein, rey de la hija de Babilonia, Irak.
Saddam Hussein, recibió la herida de espada (Apocalipsis 13:3,11,14) que fue profetizada por medio de Jeremías 50:35-46, La Guerra del Golfo Pérsico, llamada Tormenta en el Desierto, o como dijo el mismo Saddam: La Madre de Todas Las Guerras, del año 1991.
Al leer los pasajes mencionados de Jeremías, y ver los sucesos históricos de está guerra, pareciera que se estuviera leyendo una información actualizada de los hechos acaecidos.
Es, pues, imprescindible destacar que la profecía de Jeremías antes citada, jamás tuvo su cumplimiento en el pasado, cuando existió dicho imperio. Ya que como lo narra el capítulo 5 de Daniel, Babilonia pasó a ser dominada por los medos, sin sufrir ningún traumatismos en su reino.
Este fragmento del pasaje citado, revela a los Estados Unidos de norteamérica, como el pueblo del norte, la nación grande; acompañada con muchos reyes de los extremos de la tierra; es decir 30 naciones acompañaron a los UUSS para combatir a Irak, la hija de Babilonia, leamos:
"He aquí viene un pueblo del norte, y una nación grande y muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra.
Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán compasión; su voz rugirá como el mar, y montarán sobre caballos; se prepararán contra ti como hombres a la pelea, oh hija de Babilonia.
Oyó la noticia el rey de Babilonia, y sus manos se debilitaron; angustia le tomó, dolor como de mujer de parto." (Jeremías 50:41-43).
La misma profecía indica al rey de Babilonia, clara alusión hecha a Saddam Hussein, quien confesaba que era rey de Babilonia, y sucesor del rey Nabucodonodor, quien conquistó a Jerusalén.
Estos son los argumentos contundentes que demuestran bíblicamente que Saddam Hussein es el anticristo, y que en breve tiempo hará su manifestación subiendo del abismo, para que su herida de espada sea sanada; aunque ya, de hecho, ha resucitado, haciendo su aparición en en mes de Junio del año en curso (2017), en su tierra natal, vídeos tomados por sus simpatizantes dan fe de su resurrección; donde se presentó ante una gran multitud de personas.
VÍDEO DE SADDAM RESUCITADO.
https://www.facebook.com/AzaadTelevision/videos/737129029827960/
Aclarado la identidad bíblica del personaje, descifraremos el misterio del número de la bestia; herramienta que conecta al anticristo, al misterio de la aparición de la septuagésima semana de la restauración del pacto de Dios con Israel.
EL NÚMERO DE LA BESTIA.
"Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis." (Apocalipsis 13:16-18)
Esta profecía habla en forma literal, que al final de los tiempos se impondrá una marca a todo ser humano para que pueda acceder a la cotidianidad; que consiste, en comprar y vender para subsistir. Esto no será más que una prueba de fuego para el mundo entero, como lo habló Dios por el profeta Zacarías (13:8-9), el cual dice:
"Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella.
Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios."
Estableciendo Dios, una sentencia en Apocalipsis 14:9-13, para todo aquel que adores a la bestia, y reciba esa marca; he aquí la ley:
"Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero;
y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen."
Después de discernir la enseñanza básica de la profecía contenida en Apocalipsis 13:16-18, vamos ahora a lo profundo de la misma. Y es, descubrir el misterio que a todas luces ha declarado, y que sin duda, infunde gran respeto.
La profecía habla del número de su nombre, y ese número hay que descifrarlo; pero, a su vez, también dice que existe otro número en su persona, que la misma profecía demanda contar o calcular. Eso hace pensar que el número de su nombre y el número de la bestia son dos números distintos. Entonces, el planteamiento de Dios en esta profecía sugiere la formulación de una ecuación matemática con dos incógnitas y un número revelado, 666.
Donde: A + B = 666
A, es el número de su nombre;
B, el número de la bestia;
y su resultado: 666
Para hallar el valor de A (el número de su nombre)
debemos traducir su nombre al griego, ya que el libro del Apocalipsis fue escrito en ese idioma; bien, que universalmente es conocido que cada letra de dicho alfabeto representa un número.
SADDAM se traduce en griego, así:
ΣΑΝΤΆΜ (σαντάμ),
donde:
Σ (sigma) = 200
Α (alfa) = 1
Ν (ni) = 50
Τ (tau) = 300
Α (alfa) = 1
Μ (mi) = 40
_________________
Total = 592
Entonces, tenemos:
592 + B = 666
Resuelto el valor del número del nombre de la bestia, estamos en capacidad de saber el número de la bestia.
Despejemos B,
B = 666 - 592
B = 74
El número de la bestia es igual a la diferencia entre el número 666 y el número de su nombre, 592.
El número de la bestia es 74.
Este número, es número de hombre; porque como número de años, está dentro de los parámetros de vida de los seres humanos.
Este es el significado real de número de la bestia. Dicho número es una herramienta incalculable para develar el misterio de los tiempos finales, determinados en función de la restauración del pacto de Dios con Israel.
Al aplicar el número 74, descompuesto en días, desde la fecha de nacimiento de Saddam nos llevará al día 05 de abril del año 2010, o 21 del mes de Nisán del año 5770, día final de la pascua hebrea y de la confirmación del pacto de Dios con Israel, como antes hemos visto;
veamos:
74 años x 360 días = 26.640 días en total.
Como 74 es número profético, cada año será calculado en base a 360 días. Como lo hemos dicho con anterioridad.
Fecha de nacimiento de Saddam: 28 de abril de 1937.
Partiendo del 28/04/1937
Al 31/12/1937 transcurrieron los primeros 247 días de ese año.
De allí en adelante podemos contar desde el año 38 hasta el 31/12/2009, 72 años a razón de 365 días cada año, para un total parcial de 26.280 días.
Agregamos 18 días bisiestos, desde su nacimiento; siendo los años bisiestos los siguientes: 1940, 1944, 1948, 1952, 1956, 1960, 1964, 1968, 1972, 1976, 1980, 1984, 1988, 1992, 1996, 2000, 2004, 2008.
Tenemos que: 247 + 26.280 + 18 = 26.545 días consumidos hasta el 31/12/2009.
26.640 - 26.545 = 95 días.
Estos 95 días restantes se consumirán en el 2010, que nos lleva al 5/04/2010, 21 de Nisán del 5770, último día de la pascua en Israel.
El número de la bestia señala, perfectamente, el día final de la confirmación del pacto de Dios con Israel. ¡Asombroso!
En este extraordinario diseño, la bestia muere de 70 años proféticos, a la mitad de esta semana, que va del 26/02/2003 al 5/04/2010. Ese día fue el 30/12/2006, día de la fiesta del sacrificio del cordero, de la tradición musulmana (Eid al-Adha). Los 3 1/2 años que restan para cubrir los 74 años, continuarán a la mitad del los siete años de la fiesta solemne de los tabernáculos.
Desde luego que es muy importante. Porque la humanidad tiene que saber que Dios tiene un perfecto control del tiempo que le ha determinado al mundo, en función de la restauración del pacto de Él con su pueblo Israel. Es por eso que las proyecciones del número de la bestia en el nacimiento de Saddam, ha coincidido, exactamente, con el fin de la fiesta de la pascua, que nos ha señalado el tiempo de la confirmación del pacto antiguo.
Por lo tanto, Jesús dice, para el tiempo final
"Y será predicado el evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, entonces vendrá el fin." (Mateo 24:14).
Ese testimonio del cual hace referencia nuestro Señor, corresponde a este orden profético revelado, que declara al mundo, que absolutamente toda la Biblia, dice la verdad, y que el mundo, ciertamente, llegó a su fin.
La versión Reina-Valera 1960, es sin duda alguna, la versión más confiable para la lengua hispana, como la versión king James, para la lengua inglesa; por la cual se ha podido obtener estos resultados.
Vea toda la sabiduría guardada en el número de la bestia, por lo cual Dios dijo de dicho número: "Aquí hay sabiduría. El que tenga entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre." (Apocalipsis 13:18).
"Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga." (Marcos 4: 22-23).
¡Cristo viene! ¡Cristo viene! ¡Cristo viene!








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